Malvinas: Presti destacó que Trump se ofrezca como “mediador” y dijo que puede ser una oportunidad para “equiparnos y posicionarnos”


Si bien el ministro de Defensa, Carlos Presti, sostuvo que la nueva política del Gobierno sobre Malvinas “es a favor de una solución pacífica” de la controversia con Gran Bretaña y valoró la propuesta de Donald Trump de convertirse en un “mediador” sobre el conflicto a fin de evitar “un desastre potencial”, en el ala política del Ejecutivo advierten sobre el limitado impacto real del tema en la opinión pública y los perjuicios que las sanciones económicas anunciadas podrían ocasionar en firmas que también operan en Vaca Muerta.
Así y todo, Javier Milei volverá este lunes a poner en agenda las medidas para reafirmar la soberanía argentina en las Islas en la reunión de Gabinete a la que convocó al mediodía en Casa Rosada. En la reunión de mesa política del último martes, el propio Presti fue uno de los invitados especiales -el otro fue el canciller Pablo Quirno– para detallar los avances en la construcción en la base integrada en Ushuaia y en cómo Argentina podría reforzar su presencia en el Atlántico Sur.
De hecho, el general Presti, en declaraciones a radio Mitre, remarcó este domingo que la “alianza estratégica con Estados Unidos” permitiría a la Argentina “equiparnos y posicionarnos a nivel hemisferio”. El Departamento de Estado aprobó el jueves, por caso, la venta de cuatro helicópteros militares UH-60L Blackhawk al Ejército Argentino por un valor total de US$140 millones.
Al respecto, el funcionario lamentó el “detrimento en el equipamiento y la capacitación” militar durante las últimas décadas y por eso validó que “es la primera vez en 40 años que veo una inversión importante en Defensa. Es una herramienta de diplomacia del país”.
En paralelo, frente a las demanda por mejores salarios y el saneamiento de las obra social (ex IOSFA), el Ejecutivo acaba de autorizar un aumento salarial 12,22% a las FF.AA., que se aplicará en cuatro cuotas entre septiembre y diciembre, pero que fue percibido como insuficiente por el personal militar. Ahora se suman otras quejas, como la falta de agua en el Hospital Central Militar, en el barrio de Belgrano, por una rajadura en el tanque de agua cuya reparación dependería del Ejército. “Algunos pacientes tuvieron que higienizarse con toallitas húmedas”, comentó una fuente castrense consultada.
En declaraciones radiales, Presti explicó su postura sobre la nueva política oficial sobre Malvinas: “El Presidente me ha pedido trabajar para crear las mejores condiciones estratégicas en el Atlántico Sur”, y reiteró la necesidad de “poner el máximo empeño en levantar (la) base naval en Ushuaia”.
Las obras recién comenzarían en enero de 2027, según indicó el ministro, quien detalló además que tendrá una “inversión de 450 millones de dólares”, se desarrollará en “cuatro fases” y será “un polo logístico comercial para hacer una proyección antártica internacional, que buscará el crecimiento de la presencia y las capacidades de Argentina en el Atlántico Sur”.
En el Gobierno intentan mantener “la malvinización” de Milei a pleno frente a la caída del tema en la conversación pública. El sábado, Trump volvió a hablar de las Islas Malvinas y se plantó como un potencial mediador durante su visita oficial Dublín, en Irlanda, donde calificó a la disputa entre Gran Bretaña y Argentina como “un desastre potencial”. Las declaraciones, con todo, expresan un respaldo ambiguo a la histórica demanda argentina.
Detrás de la estrategia “malvinera” estuvo el asesor Santiago Caputo y, quizá por eso, el ala política viene advirtiendo sobre los límites del relato y los peligros de profundizar la embestida contra las petroleras que operan en aguas circundantes a las Islas y proveedores que también lo hagan en Vaca Muerta.
El karinista Lule Menem, por caso, internamente ha planteado que no cree en la eficacia del relato para atraer a los desencantados con la administración libertaria. “Es magia que dura poco. Y hay que pensar los riesgos”, opinó, a su turno, otro funcionario consultado.
Y la senadora Patricia Bullrich planteó en la reunión del Gabinete del lunes pasado que si bien la causa Malvinas es importante, habría que prestarles atención a las necesidades económicas de una buena parte de la población.
El Presidente, en cambio, no se mueve un ápice de sus pronósticos y del rumbo económico que le imprime a su gobierno donde confía en que la baja de la inflación y la buenaventura de la energía, el campo y la minería derramen al resto de las actividades antes de los comicios en los que intentará su reelección.
Fuente: www.clarin.com



